UN POCO DE HISTORIA 

 

Can Canaleta es una masía de origen humilde construida en el año 1856 a 486 metros de altura. Conserva la estructura clásica de piedra de las masías tradicionales catalanas y, a pesar de haber tenido varias reformas a lo largo de su historia, ha conservado perfectamente su estructura original.

La actividad principal de la casa fue siempre la viña. Hoy en día se mantiene por razones sentimentales y en extensión mucho más reducida que cuando la casa vivía exclusivamente de las labores del campo. También hubo vacas, huerta, olivos, ... y es que Can Canaleta tiene una extensión de 30 hectáreas (300.000m2).

Hemos querido respetar al máximo la forma original de la casa y del entorno, es por ello que nuestras intervenciones se han limitado a restaurar y acondicionar todos los espacios para poder disfrutar de un mejor confort.

Visa desde Can Canaleta
Visa desde Can Canaleta

QUE ENCONTRARÉIS


  En la planta baja, nada más entrar, encontraréis el recibidor con la antigua prensa de vino (que todavía usamos hoy en día), el acceso a la bodega y el comedor. También es donde vivimos nosotros. En el comedor veréis el horno de pan y la antigua cocina de chimenea que siempre mantenemos encendida cuando el frío aprieta. Es un placer, os lo aseguramos.

Des de aquí está el acceso a la cocina, siempre visible y abierta. En recepción siempre encontrareis mapas e información de la zona a demás de direcciones de algunos establecimientos que destacamos por su atención, calidad y por sus productos, ya sean tiendas de alimentación, pastelerías, cafés o restaurantes.

La "U", ZONA DE RECREO y la PÉRGOLA 

 

 El antiguo cobertizo, donde se guardaba el carro y la paja y que tiene forma de "U", es hoy una zona de descanso y recreo.

Relájate leyendo un libro de nuestra biblioteca, o bien distraete con los diferentes juegos de mesa mientras toma una copa en espera  de la hora de cenar. En invierno podrás disfrutar del calor de la salamandra que, además de dar al cubierto una luz especial, hace que el confort del calor nos relaje y no se quiera dejar el espacio. Tenemos una amplia pérgola que además de ser una zona de sombra cuando el sol aprieta, es donde os serviremos el desayuno y la cena durante los días de verano, (siempre que el tiempo lo permita, claro).